Llevo poco más de un año con el, al principio hasta su celular lo manejaba yo, después de una pelea puso bloqueo facial, luego ya no pone nada conmigo, ahora se fue a trabajar lejos hace 20 días no viene me dejó a sus hijos que no son míos y llama muy intermitente, escribe poco y estos fines de semana se pierde los domingos y aparece los lunes con unas historias rebuscadas y me siento cansada con esos niños wueiro como ya dejarlo la verdad y volver a mi casa no se es solo una parte, también meses atrás por sus celos me pegó, el si quería revisar mi cel pero yo no puedo ver el de él wue ilógico
Lo que callas
también pesa.
Escribe lo que sientes. Sin nombres, sin cuentas y sin dejar tu identidad pública.
Confesiones recientes
Siempre me toca aguantar, entender, perdonar.
Hoy no quiero ser fuerte.
Hoy quiero estar cansada sin que me digan “todo pasa”.
Solo quiero soltarlo aquí.
Sonrío, trabajo, cumplo…
pero nadie ve que por las noches me siento vacía.
No necesito consejos, solo quería decirlo sin que me juzguen.
Gracias por este espacio.
Juré que no lo haría… pero volví.
No porque no supiera lo que me hizo, sino porque aún lo quería.
Ahora cargo con la culpa de haberme traicionado a mí misma.
Tal vez escribir esto sea el primer paso para perdonarme.
Vivía revisando el celular, justificando silencios, inventando excusas.
Pensé que eso era amar, pero era ansiedad pura.
Hoy estoy aprendiendo que el amor no debería doler ni dar miedo.
Escribo esto para no volver atrás.
Lo más duro no fue la traición, fue que todos sabían… menos yo.
Escuchar mi historia contada por otros me hizo sentir ridícula, expuesta, pequeña. Hoy solo quiero soltar esto y seguir adelante, aunque todavía me tiemble el corazón.
Nunca pensé que algo así pudiera doler tanto.
No fue enterarme de la infidelidad lo que me rompió, fue darme cuenta de que me acostumbré a mendigar cariño.
Me comparé, me sentí insuficiente, dudé de mí.
Hoy escribo esto porque quiero empezar a creer que valgo, incluso sin que alguien me lo confirme.